(Bestias sin patria)
Dir. Cary Joji Fukunaga, Estados Unidos, 2015
La guerra o lo que aparenta ser una, vista desde los ojos de un infante
Casualmente la siguiente película de la que vengo a hablarles es cine bélico como Vals con Bashir pero en definitiva no se compara.
Beasts of no nation es una historia cruda, que te cautiva en los primeros cinco minutos, y al menos durante el primer cuarto de hora aparenta de manera muy astuta todo lo contrario.
Está película es del 2015 y aunque es estadounidense habla de una guerra civil desarrollada en alguna parte de África.


Unos niños caminan por… No se le puede llamar camino, o calle, digamos a lo largo, unos niños caminan a lo largo de una pequeña villa, intentan vender lo que pueden, lo que sea, para conseguir algo de dinero.
Agu, nuestro protagonista, es un niño que no rebasa los 10 años, la mente maestra de la venta de televisión imaginaria.
La vida de Agu da un giro de 360° cuando un grupo armado ataca su aldea y comienza una masacre, resultante de una aparente guerra civil. Agu se une a una fuerza de defensa rebelde, donde continuamente recordaría las últimas palabras de su padre «No importa lo que pase, recuerden que dios siempre nos prueba».

Agu enfrenta un sin fin de pruebas al formar, sin querer, parte de una guerra civil que no entiende del todo, pero en definitiva comprende que «la muerte es el única modo de no luchar más».
Incomoda y alucinante, con una edición fenomenal que permite contectar al espectador con el pequeño Agu que poco a poco deja de ser un niño.

«Cuando todo esto acabe ya no podré hacer cosas de niños».
Agu, Beasts of no nation, 2015
Cabe destacar que aunque compitió en varios festivales como el Festival Internacional de Cine de Venecia por sus tremendas actuaciones, la cinta tiene algo no muy a favor.
Y es que sí, te cuenta una historia que te pone la piel de gallina y te hace dudar sobre tu propia clemencia o humanidad, sin embargo queda una laguna, un hueco por llenar.
No se sabe dónde está el niño, cuál es su lucha realmente, una historia tan brutal se queda en la mera ficción por falta de especificaciones.
Y esta vez no les dejaré un link para encontrarla es decir, sí lo haré, pero les adelanto que ésta obra maestra se encuentra en el servicio de streaming de Netflix y aparentemente es de esa cadena, lo que explicaría que la historia no haya llegado a Cannes.
Aunque si no tienen Netflix tampoco es que valga mucho la pena contratarlo solo por esta película. Si es que llego a encontrarla en otra plataforma o sitio web compartiré el enlace.
Ninguna de las imágenes de apoyo son de mi autoría.
